martes, 24 de julio de 2018

Ciberacoso Sexual, ¿cómo enfrentarlo?

Ciberacoso Sexual, ¿cómo enfrentarlo?

POR: Detzani Téllez Medina

 

Hoy en día la tecnología nos acerca a nuestra familia y amigos, nos permite estar informados de los últimos acontecimientos y también tener acceso a toda la información que podamos imaginar. Pero es un arma de doble filo en manos de los más pequeños y los más vulnerables.

El grooming y el sexting son tipos diferentes de acoso sexual en contra de los menores de edad.

El Grooming: es el ciber acoso sexual infantil por internet. Se puede traducir como engatusamiento por internet, utilizando prácticas online de ciertos adultos (fingiendo ser un menor) para ganarse la confianza del  menor de edad, fingiendo empatía y cariño, para obtener imágenes del menor desnudo o realizando actos sexuales; muy relacionado con pedofilia y pornografía infantil.

En el grooming el acosador puede tardar 12 minutos en que su víctima se quite la ropa. El grooming puede escalar a través de presiones para llegar incluso a encuentros físicos, desembocando en trata infantil, pornografía o abuso sexual.

Todo esto se hace con la finalidad de ganarse la confianza de los menores creando una conexión emocional con el fin de disminuir las inhibiciones del niño y poder abusar sexualmente de él. En algunos casos se puede buscar la introducción del menor al mundo de la prostitución infantil o pornografía.

Save the children es una organización encargada de velar por los derechos de los niños, está luchando para conseguir que sea tipificado como delito en México además de crear manuales que ayuden a la sensibilización y prevención del grooming.

El número aproximado de internautas en el país es de casi 52 millones de personas, de las cuales 12 millones de niños y adolescentes son las principales víctimas de estos delitos, tan sólo en 2013 se detectaron más de 12 mil cuentas personales falsas a través de internet, las cuales exhibían imágenes de explotación sexual infantil.

Etapas del grooming:

El grooming es un proceso que puede durar semanas o incluso meses, variando el tiempo según la víctima y que suele pasar por las siguientes etapas:

  1. El adulto procede a elaborar lazos emocionales con el menor. En algunos casos, a través de internet, pueden simular ser otro(a) niño(a).
  2. El adulto va obteniendo datos personales y de contacto del menor.
  3. Utilizando tácticas como la seducción, la provocación, el envío de imágenes de contenido pornográfico, consigue finalmente que el menor se desnude o realice actos de naturaleza sexual.
  4. Entonces se inicia el acoso, chantajeando a la víctima para obtener cada vez más material pornográfico o tener un encuentro físico con el menor para abusar sexualmente de él.

 

Sexting:

Es el envío de contenido de tipo sexual (foto o vídeo) producidos por una persona y enviado a otras personas por medio de teléfonos móviles.

El término “sexting” proviene de la unión de los términos ingleses ” sex” y “texting” y se refiere al  envío de contenidos eróticos o pornográficos por medio de teléfonos móviles.

Esta situación puede derivar en múltiples situaciones dañinas para la persona, tales como el acoso, la generación de extorsiones, la incursión en la pederastia, la realización de grooming o el acoso de un adulto a un menor si es que todos ellos, ya sean fotografías o las grabaciones en cuestión, lleguen a manos de ciberdelincuentes.

¿Qué podemos hacer para prevenir estas situaciones?

  1. Conversa con tus hijos sobre los peligros con los que pueden encontrarse en la red, hay que hablarles de los predadores.
  2. Ubica tu computadora en un área visible o área común, así el predador encontrará mayor dificultad para establecer una relación con tu hijo.
  3. Usa controles parentales en los distintos dispositivos electrónicos que tengas en casa (restringe su uso a horarios en casa y jamás dejar que vayan a dormir con ellos pues podrían estar navegando o chateando sin que tu sepas con quien ni a qué hora la hacen).
  4. Respeta e invita a tus hijos que respeten los límites de edad que las redes sociales. Recuerda que la mayoría de las redes piden que los usuarios sean mayores de 13 años.
  5. Los chats no son recomendables para los más pequeños. En caso de que accedas a que los usen procura supervisar sus comunicaciones y con quién las tienen.
  6. Enséñales la importancia de no compartir información privada en sus conversaciones digitales (nombre, dirección, teléfono, edad, etc)
  7. Si son pequeños, es recomendable que no tengan una dirección de correo propia, sino que usen una familiar.
  8. Hablar con ellos y hacerles ver que al menor problema busquen ayuda, estamos como padres para ayudarlos y para protegerlos.
  9. Tomarnos tiempo con nuestros hijos para hablarles de los peligros de navegar en internet y de cómo podemos protegerlos, crear vínculos con ellos de confianza y amor.

 

Asociaciones que recomiendo:

088

01800 440 3690

pantallasamigas.net

fundación Alia2

protegeles

padres2.0

Cobertura protege menores

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