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martes, 30 de junio de 2020

Tus creencias inconscientes

Imagen tomada de internet

Por: Rocío Algara

Al cerebro humano le gusta ahorrar energía, ser eficiente y poder pronosticar. Elaborar creencias es útil porque ayudan con estos propósitos. Por eso es tan común lo de permanecer en la zona de confort, que no significa que sea cómoda, lo que quiere decir es que dentro de esa zona yo puedo pronosticar lo que va a pasar por más desagradables que sean los elementos en juego. Debido a esto es que desde muy pequeños en la infancia vamos elaborando las diferentes creencias derivadas del desarrollo y maduración cerebral existente y el entorno en el que estamos, siendo muy atinadas y adecuadas para nuestra supervivencia con esos elementos disponibles. Crecemos y vivimos gobernados inconscientemente por las creencias que estableció nuestro niño de 5 años aproximadamente, que debido a que nuestro sistema nervioso y cerebral estaba en pleno proceso de maduración y continuó hasta los 24 años aproximadamente, nos explicamos el mundo con las herramientas que tuvimos. Algunas de estas creencias nos dan resultados positivos y otras son creencias limitantes que hoy nos causan sufrimiento innecesario, que lo único que hay que hacer es actualizarlas. Dichas creencias son muy simples y sencillas porque fueron formuladas por aquel niño que fuimos, son totalitarias para que fuera fácil pronosticar, generalmente van a llevar palabras como “siempre, nunca, todo o nada”. El psicobioterapeuta Flèche define una creencia como un vínculo arbitrario entre dos objetos, este vínculo es de igualdad o de implicación. Esto significa que realizamos asociaciones de

A = B (Felicidad = Música) o de(en este caso los términos no son iguales pero están enlazados por un vínculo de dependencia o de causalidad, uno se desprende del otro, por ejemplo: cuando se ama, se da todo. El amor implica el hecho de dar todo y en sentido inverso, si uno no da todo, eso significa que no ama). Estas conclusiones descansan sobre una o varias opiniones, experiencias o valores personales y no sobre resultados objetivos sometidos a verificación, por esto se califica a estos vínculos como arbitrarios.

Las creencias más dañinas se instauran muy pronto cuando permitimos que las experiencias de otras personas se conviertan en un modelo para las nuestras, como refiere el autor Gregg Braden, guardando el registro de todo lo que has experimentado a lo largo de tu vida en tu mente subconsciente, la cual no piensa las cosas, simplemente reacciona. No sólo guarda un registro de los sucesos sino también un recuerdo paralelo de cómo te sentiste y lo que creíste con respecto a cada situación, todo está almacenado en el disco duro de tu mente subconsciente. Las estimaciones dicen que hasta el 90% de nuestras experiencias cotidianas están dirigidas desde el nivel subconsciente, la cual es 500,000 veces más rápida que la mente consciente. La clave aquí es que el 90% ó más de nuestras acciones diarias son respuestas surgidas del depósito de información que acumulamos durante los primeros siete años de nuestra existencia.

Hoy te invito a explorar tus creencias inconscientes, sobre todo esas que te pueden estar limitando en tu vida. Este artículo es complementario a la charla con el mismo tema que encontrarás en FB en la página de Grupo Gamma, Grupo Amor 360° donde hacemos un ejercicio breve para sacar a flote algunas de estas creencias.

*Acompañamiento Terapéutico 

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