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miércoles, 03 de junio de 2020

Tipo de nacimiento y Personalidad

Imagen tomada de internet

Por: Rocío Algara

Tendemos a creer que todo aquello que no recordamos explícitamente (con una historia evocada como recuerdo específico) en realidad no existió (como dice una canción: si no me acuerdo, no pasó) y es exactamente todo lo contrario, generalmente todo aquello de lo que no somos conscientes es lo que más nos gobierna y dirige en nuestra vida.

Las experiencias vividas en la gestación, nacimiento y los primeros años de vida quedan grabadas con un diferente tipo de memoria que es implícita, es decir, no nos acordamos desde la mente consciente pero queda registrada en el cuerpo, las sensaciones y emociones desde la mente inconsciente, manifestada a través de ciertas conductas y creencias que rigen nuestra vida tan sutilmente que ni lo notamos.

Cuando nacemos siendo bebés con un cerebro y sistema nervioso inmaduro, hay una parte del cerebro llamada amígdala que ya está funcionando y que detecta los posibles peligros experimentados registrándolos con este tipo de memoria implícita. En cambio hay otra parte del cerebro llamada hipocampo (encargada de la memoria) que al nacer se encuentra desactivada y que va a ir madurando a partir de los 3 años aproximadamente. Mientras vamos creciendo, quien nos ayuda siendo como un hipocampo accesorio es mamá, calmando cuando hubo estrés y contando la historia que tuvo un inicio, desarrollo y final, dando palabras a eso que vivimos y al mismo tiempo serenando desde el abrazo y contención (idealmente por supuesto). A partir de los 3 años vamos desarrollando la memoria explícita junto con el hipocampo, el cual se puede desactivar si hay mucho estrés (por eso pasa que no nos acordamos de ciertos eventos estresantes, como si tuviéramos un “apagón” o huecos en la memoria).

Debido a lo anterior es que aunque no recordemos explícitamente nuestro nacimiento, la manera en cómo se desarrolló, cómo lo vivió mamá, quiénes estuvieron, cómo me recibieron, si me tuvieron que separar de mamá, todo, queda grabado y eso puede influir en ciertas conductas que puedo tener de adulto. De ahí la importancia de recapitular este evento de nuestra vida para hacerlo consciente; si es necesario, observarnos desde otra mirada sanadora y des-identificarnos de aquello que pudo haberse vivido como estresante y que nos pudiera hoy estar limitando a través de ciertas creencias limitantes implícitas.

* Este artículo es complementario a la charla con el mismo tema que encontrarás en FB en  la página de Gamma Consultoría, Grupo Amor 360°, donde hablo de ejemplos de tipos de nacimiento y cómo pueden influir en la personalidad siendo adulto.

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