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lunes, 17 de agosto de 2020

¿Sabes quién ocupa el sillón de tu conciencia?

Por: Rocío Algara* 

Como seres humanos que somos tenemos sentimientos dolorosos o impulsos destructivos que ocasionan dificultades en nuestras vidas. El Doctor en Filosofía Richard Schwartz desarrolló un método llamado Sistemas Familiares Internos donde propone que estas emociones problemáticas y deseos realmente provienen de partes de nosotros mismos que son como personitas existiendo dentro de cada uno, cada una con sus sentimientos, motivaciones y perspectiva única del mundo. La mente humana no es algo unitario que algunas veces tiene sentimientos irracionales, es un sistema complejo de partes interactuando, cada una con su propia mente, es como una familia interna conformada por niños heridos, adolescentes impulsivos, adultos rígidos, padres hiper-críticos, amigos cuidadores y familiares nutritivos.  Si abrazamos todas y cada una de nuestras partes heridas y protectoras dentro de nosotros como seres reales que merecen compasión, comprensión y amor, podemos transformar la psique y crear la vida gozosa que siempre hemos querido.

La psique humana es por naturaleza una familia de sub-personalidades que tienen vida propia y son particulares, hacen lo que hacen por razones propias y se relacionan consigo mismo y con los demás. Las partes son entidades con sus propios sentimientos, creencias, motivaciones y memorias, tienen una intención para cada cosa que hacen, todo tiene su razón de ser que puede ser inconsciente. Debido a que son partes que son como personitas dentro de ti, puedes establecer contacto con ellas, conocerlas, negociar, estimularlas a que confíen en ti, ayudarlas a comunicarse con otras partes y darles lo necesario para sanar.

Cada parte tiene un rol en tu vida, algunas de ellas son sanas y funcionales, otras partes, tienen roles más extremos en un intento desesperado para protegerte del dolor, vulnerabilidad o daño actuando de manera defensiva o creando conflictos con otras personas. Muchas de las partes extremas te protegen hasta de lo que no es necesario logrando que actúes de maneras ofensivas o que te aísles. Algunas partes tienen reacciones emocionales intensas mientras que otras te cierran a los sentimientos. Existen dos tipos de partes extremas: Protectores y Exiliados.

El trabajo de los Protectores es protegerte de los sentimientos dolorosos, haciendo que permanezcas en la zona de confort y no te sientas herido, avergonzado o miedoso.  Aunque están enfocados en tu presente, la mayoría están influenciados por eventos y relaciones de tu infancia, tratan de evitar cualquier situación similar a lo que experimentaste como doloroso  de niño. Emplean un rango amplio de estrategias. En el lenguaje estándar psicológico le llaman defensas.  Algunos Protectores te distraen del dolor como cualquier tipo de adicción que te anestesia.

Los Exiliados son tus partes infantiles que viven dolor del pasado. Mientras que los Protectores tratan de resguardarte del dolor, los Exiliados están en dolor. Son a quienes tratan de proteger los Protectores.  Los Exiliados frecuentemente están paralizados en un tiempo particular de la infancia, con una edad específica, congelados en el tiempo por algo vivido traumáticamente cuando no se tenían los recursos internos para manejarlo. Los Exiliados suelen llevar las creencias o el tono sentimental de tu familia interna. También fueron afectados fuertemente por incidentes que fueron más allá del control de tu familia como una guerra o enfermedades. Exhiben un rango amplio de emociones dolorosas y tienen creencias negativas acerca de ti y del mundo. Cuando ocurre algo en el presente que es similar al pasado, se reactiva ese dolor, que surge a la superficie. En ese momento llega el Protector con sus herramientas para impedir que sienta eso.

Afortunadamente no somos una simple colección de partes, somos más que eso. Nuestro Self verdadero es maduro y amoroso y tiene la capacidad para sanar e integrar nuestras partes. Cuando está presente tu Seld te encuentras centrado, con los pies en la tierra y no reactivo. No te detona lo que hagan otras personas. El Self es mucho más espacioso que nuestras partes y no se asusta por los eventos que asustan a las otras partes. El Self tiene la fortaleza y la claridad para funcionar adecuadamente en el mundo y conectar con otras personas, quiere conectar con cada parte, conocerla y sanarla. Sabes que está presente tu Self porque naturalmente se siente cercano a otras personas y se relaciona de manera armoniosa y apoyando; tiene curiosidad y es abierto, aceptante; es compasivo y calmo.

En la conciencia es como si existiera un sillón que dependiendo de las circunstancias y los elementos en el entorno se sienta una de nuestras personitas. Cuando una parte de nosotros es fuertemente detonada, suele sacar al Self del sillón de la conciencia, nos identificamos con esa parte y nos convertimos en ella, con poco o nulo acceso a las maravillosas cualidades del Self.

Hoy te invito a que conozcas a tus Protectores y Exiliados y a notar quién se sienta en tu sillón de la conciencia, lo ideal es que el Self sea quien se siente la mayoría del tiempo.

*Acompañamiento Terapéutico

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