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miércoles, 19 de agosto de 2015

Louise L. Hay: ámate y la vida te llenará de amor

Cuando nos amamos a nosotros mismos, no nos lastimamos y no lastimamos a otras personas

Louise L. Hay

Texto original de Louise L. Hay

Como ustedes saben, yo animo a todos a tomarse tiempo para amar y enviar amor hacia el resto del mundo. Con los años hemos hecho mucho para mejorarnos a nosotros mismos y motivar a los demás a hacerlo. Hoy me gustaría tomarme un tiempo para reconocer a las personas que podrían necesitar un poco de fuerza extra y un recordatorio de lo que se puede lograr con amor y con afirmaciones positivas para ayudar a irradiar paz y amor en nuestras vidas.

Esta vida física a menudo nos honra con experiencias que podrían parecer tareas imposibles. Sólo recuerda que estos desafíos son traídos a nosotros para enseñarnos que todo es posible y que esta vida está llena de maravillas increíbles.

¡Se siente tan bien llevar a cabo estas tareas!, pues logras arraigar en tu conciencia que eres fuerte y capaz y que esta fuerza y esta capacidad siguen creciendo con cada expresión de amor. Recibe cada desafío como una bendición. Existe porque estás listo para ese crecimiento. Incluso en el fracaso, nos encontramos con el éxito. Encontramos partes de nosotros mismos que quizá desconocemos, o tal vez volvemos a encontrar partes de nosotros mismos que hemos olvidado.

La ira puede surgir en cualquier momento. Es una respuesta natural a la angustia en la vida. La ira es un mecanismo de defensa. Recuerda, cada vez que te enojas estás afirmando que deseas más ira en tu vida. Haz que te guste lavar bajo la lluvia. Reconoce su presencia y limpia la basura.

La vida siempre está en movimiento hacia la sanación. Seguimos enfrentando juicios, traiciones y un millón de desafíos a diario, pero es la forma en que elegimos percibir esos retos en donde encontramos fuerza cuando somos débiles. Todas las cosas vienen de una elección personal.

La sanación sólo necesita de tu apertura y disposición. La vida te ama. Eso nunca se extingue.

A menudo olvidamos que en medio de la pérdida hay algo que ganar. Se nos recuerda que las cosas malas suceden. También transitamos por un estado de pérdida al dejar ir el resentimiento y el juicio. Aprende de la experiencia y perdona.

Yo no pierdo mi tiempo en temas de pensamiento negativos, sino sólo para ayudar a extinguir esa negatividad. Sano mi relación conmigo misma y ayudo a la sanación del mundo. Elijo verme a mí misma y ver la vida de la manera más positiva posible. Por lo tanto, digo SÍ a las oportunidades y a la prosperidad. Yo digo que sí a todo lo bueno. Soy una persona que vive en un mundo de Sí y obtengo como respuesta un Sí del Universo y me alegro de que así sea.

Cada desafío me da la oportunidad de ir más allá de mis limitaciones. La vida tiene un significado muy particular y aunque a veces no podamos entender por qué las cosas no salen como lo pensamos, confío en que el Universo sabe lo que está haciendo. Actúa con amor y abraza la vida que te rodea.

Cada vez que meditas, cada vez que haces una visualización para la sanación, cada vez que dices algo para la sanación de todo el planeta, te estás conectando con la gente que está haciendo lo mismo. Te estás conectando con personas de ideas afines en todo el mundo.

Puedes usar el corazón pensado en alguien y ayudarle a recordar que está a salvo, que es amado y que todo se está resolviendo para su mayor bien.

Yo ayudo a crear un mundo seguro para amarse. Un lugar donde podemos ser amados y aceptados tal y como somos. Es algo que todos queríamos cuando éramos niños -ser amados y aceptados tal y como éramos, no cuando llegamos más alto, o somos más brillantes, o más bonitos, o más como nuestro primo o la hermana o el vecino de enfrente, sino ser amados y aceptados tal como éramos.

Crecemos y queremos lo mismo, ser amados y aceptados tal y como somos aquí y ahora mismo. Pero no vamos a obtener eso de otras personas a menos que podamos dárnoslo primero a nosotros mismos. Cuando somos capaces de amarnos se hace más fácil que amemos a los demás.

Cuando nos amamos no nos lastimamos y no lastimamos a otras personas. Nos desprendemos de todos los prejuicios y creencias acerca de que uno u otro grupo no es lo suficientemente bueno. Cuando nos damos cuenta de lo increíblemente hermosos que somos todos, tenemos la respuesta a la paz, un mundo seguro para que nos amemos unos a otros.

Es ese amor por los demás lo que nos mantiene con fuerza y nos acerca más al amor de la vida que todos deseamos para experimentar y abrazar.

Vamos, juntos amémonos a nosotros mismos y al resto del mundo a través de esta afirmación: “Me relaciono desde mi corazón. Recibo todas las lecciones que la vida tiene para mí. Veo la bondad en el mundo”.

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