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martes, 10 de abril de 2018

El poder curativo del perdón

El poder curativo del perdón

POR: Detzani Téllez Medina

 

Todos hemos vivido situaciones en las que hemos sido causantes o víctimas de una ofensa. Y generalmente suelen ser tan pequeñas que procuramos dejarlas pasar.

Pero cuando el daño supera nuestro nivel de tolerancia, el sufrimiento se hace más intenso y si se prolonga todavía más tiempo, se pone a prueba nuestra resistencia mental y física, y deseamos devolver el daño sufrido, con la esperanza de recuperar la paz. Entonces queremos vengarnos.

Cuando alguien nos ofende, al dolor le suele acompañar la ira, y el dolor no perdonado nos lleva a que dentro de nosotros exista el deseo de vengarse que, si perdura mucho tiempo, es un veneno que nos infesta por dentro y nos roba la paz.

Cuando renunciamos al deseo de venganza, también renunciamos al resentimiento y al juicio sobre quien nos ha dañado; y nos separamos de la ofensa.

Siendo tan positivo y bueno para nosotros el perdón, es curioso que no perdonemos más.

Se dice que el tiempo lo cura todo, pero no es verdad. El paso de los días ayuda a olvidar la ofensa, pero sanar la herida sólo lo hará el  perdón.

Beneficios de perdonar:

1.- Niveles de estrés más bajos al reducir las cantidades de cortisol, y por tanto se reduce la ansiedad.

2.- Sistema inmune más fuerte contra las infecciones.

3.- Sistema cardiovascular más sano, a partir de ritmos cardiacos y presión arterial más baja.

4.- Descenso del dolor, tanto emocional como físico, que se refleja en menor intensidad de males crónicos.

5.- Restauración de patrones de sueño, gracias a la producción de serotonina.

6.- Reducción de las probabilidades de sufrir cáncer.

7.- Mayor esperanza de vida.

Quien perdona se libera de un yugo negativo con aquella persona que tuvo una experiencia traumática, y pone fin a un ciclo de dolor personal y abre la posibilidad a ser perdonado en otra ocasión.

Como dijo Buda: “Aferrarse a la ira es como tocar un carbón ardiente con la intención de arrojárselo a alguien; es uno quien se quema”.

¿Cuál es el momento propicio para perdonar?

Todos tenemos tiempos diferentes; cuando la ofensa es muy reciente cuesta mucho trabajo hablar de perdón. Hay personas que necesitan pasar el dolor. No podemos forzar el perdón, cada quien tiene su tiempo y momento para hacerlo. Debemos respetar a cada persona y sobre todo amarnos a nosotros mismos.

Perdónate a ti mismo.

El principio de la sanidad comienza por nosotros mismos y casi siempre nos cuesta trabajo, pero nos traerá muchos beneficios soltar estas situaciones para poder perdonar a los demás.

 

Asociación civil que recomiendo:

naturalia.org.mx

Organización sin fines de lucro que promueve la conservación de los ecosistemas y especies silvestres en México a través de la  divulgación, educación ambiental y el desarrollo de actividades de campo.

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