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lunes, 29 de enero de 2018

El gran poder sanador de los abrazos

El gran poder sanador de los abrazos

POR: Blanca Patricia Galindo

 

¿Podrías darme un abrazo? ¡Anda, di que sí! Cuántas veces no hemos dicho eso, porque verdaderamente lo necesitamos. Necesitamos que alguien nos contenga y nos haga sentir seguros, queridos.

Se estima, de acuerdo con diversos estudios clínicos, que un ser humano necesita al menos de 20 abrazos al día, que duren por lo menos unos 10 segundos. Pero ¡abrazos de a de veras! De esos que hacen que nuestro corazón se pegué al del otro.

Y es que hay muchas formas de abrazar, lo hemos visto con los políticos, por ejemplo, que nunca juntan sus cuerpos y sólo se dan fuertes palmadas en la espalda.

O también en personas que por alguna razón se han alejado de otras o están cerradas a recibir los abrazos. Se quedan congelados, con los brazos a un lado, como palitos.

¡Si supieran de lo que se pierden! Los abrazos son alimento para el alma, nos brindan una sensación de confort que nada los iguala.

De hecho, es en los momentos más emotivos cuando nos abrazamos. Si nace un bebé, si concluyes un nivel escolar, si es tu cumpleaños, si te casas, por mencionar unos ejemplos. Pero también cuando estamos mal anímicamente, cuando alguien enferma o fallece, o cuando recibimos una mala noticia.

Los abrazos son sanación pura, y no cuesta nada darlos y menos recibirlos, así que si a ti te gusta abrazar, ¡sigue haciéndolo y regala amor! Y si no lo haces, ábrete a recibirlos y llénate de paz.

Hace años se hizo un estudio en donde había veinte bebés. A diez de ellos los abrazaban mucho y lograron sanar y crecer bien. A los otros diez casi no los abrazaban y su desarrollo fue más lento.

Así de fuerte es el poder de un abrazo. ¿Y tú, me regalas un abrazo a la distancia?

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