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martes, 20 de febrero de 2018

La verdad sobre el aceite de coco

La verdad sobre el aceite de coco

POR: Donnato de la O*

 

La realidad es que se necesita de este nutriente para darle energía, mantener la temperatura de tu cuerpo, transportar nutrientes, sintetizar hormonas, agilizar la sinapsis en tus neuronas y, en consecuencia, la lucidez, y el 25% del colesterol total del cuerpo está en el cerebro. Es necesario para regenerarlo y hacerlo más rápido y mejorar el sistema nervioso. ¿Y te quieren bajar el colesterol?..

En los últimos años se ha escuchado a médicos, especialistas cardiólogos, nutricionistas y demás advertir sobre el daño que provocan las grasas saturadas de la alimentación, principalmente a la salud cardiovascular, y en consecuencia se ha recomendado a todo el mundo que limite el consumo de grasas saturadas y en su lugar se han recomendado los aceites vegetales poliinsaturados e hidrogenados (trans).

Las grasas ‘trans’ como la margarina no sólo no tienen ningún beneficio para la salud, sino que suponen un riesgo importante para la enfermedad cardiovascular, pero no es así en el caso de las grasas saturadas, ha explicado Russell de Souza, profesor de Epidemiología Clínica y Bioestadística en la Facultad de Medicina Michael G. DeGroote.

Investigadores de la Universidad McMaster, en Canadá, han descubierto que las grasas saturadas no se asocian a un mayor riesgo de muerte, enfermedad cardíaca, ictus o diabetes tipo 2, según los resultados de un estudio que, sin embargo, corrobora cómo las grasas ‘trans’ sí pueden asociarse a un mayor riesgo cardiovascular. El estudio, cuyos resultados publica la revista British Medical Journal, confirma así las investigaciones previas que ya apuntaban a que las grasas ‘trans’ pueden aumentar el riesgo de enfermedad cardiovascular, y en cambio sugiere una revisión honesta de las recomendaciones nutricionales para las grasas saturadas.

Esto va en contra de todo lo que nos han dicho durante cincuenta años. De hecho, los “dictócratas” de la dieta están haciendo todo lo posible para prohibir la grasa natural de sus alimentos porque dicen que causa enfermedades del corazón. ¿Por qué harían eso? Porque lo natural no es susceptible de ser una “propiedad” industrial.

Por propiedad me refiero a algo que fabrican, patentan, comercializan; con lo que pueden manipular el mercado y lo venden con grandes ganancias. Esto lo pueden hacer con sustitutos de grasas sintéticas… pero incluso antes de que crearan grasas sintéticas intentaban decirte que la grasa era mala para ti. Porque los carbohidratos son más fáciles de producir a bajo precio. Es difícil mantener la perspectiva con un marketing tan intenso, amplio y eficaz, y podemos ver que su campaña de desinformación sigue siendo abrumadora.

Los colaboradores del American Journal of Clinical Nutrition hicieron una revisión de 21 estudios y no encontraron evidencia de que comer menos grasas saturadas disminuya el riesgo de enfermedades cardíacas. (1)

De hecho, un estudio encontró lo opuesto. Siguió a 235 mujeres durante más de tres años y mientras más grasa saturada comieron, menos se obstruyeron sus arterias. Las mujeres que comieron más grasas falsificadas procesadas tuvieron la peor progresión de aterosclerosis, especialmente cuando consumían carbohidratos y muchos alimentos de alto índice glucémico. (2) Esto fue respaldado por otro estudio que encontró casi exactamente lo mismo. Más grasa saturada significa menos enfermedad cardíaca. (3)

Los cocos tienen dos grasas únicas, ácido láurico y cúprico, que se encuentran entre las más sanas del corazón de cualquier alimento. (4) Aceite de coco. Esta grasa saturada saludable también tiene un tipo único de grasa llamada triglicéridos de cadena media o MCT. Un estudio de 20 personas con Alzheimer o deterioro cognitivo leve mostró que en sólo 90 minutos los MCT mejoraron la memoria. (5)

El aceite de coco se metaboliza rápidamente porque se absorbe fácilmente y el ácido láurico se transporta fácilmente. Los estudios detallados han demostrado que la mayoría del ácido láurico ingerido se transporta directamente al hígado, donde se convierte en energía y otros metabolitos en lugar de almacenarse como grasa. Dichos metabolitos incluyen cuerpos cetónicos, que pueden ser utilizados por tejidos extrahepáticos, como el cerebro y el corazón, como una forma inmediata de energía.

Los estudios sobre el efecto del ácido láurico en el colesterol sérico son contradictorios. Entre los ácidos grasos saturados, se ha demostrado que el ácido láurico contribuye lo menos posible a la acumulación de grasa. El ácido láurico y la monolaurina tienen una actividad antimicrobiana demostrablemente significativa contra bacterias gram positivas y una serie de hongos y virus. Journal of the American Oil Chemists’ Society.

 

*Donnato de la O, visionario y  especialista en longevidad, desarrollador e innovador en la herramienta de Trofología en México, autor del Programa Trofológico. Un hombre controversial por su firme punto de vista en cuanto a la industria de la alimentación y a la salud se refiere.

Actualmente con 80 años es energético, lúcido, ágil y vital, es un gran ejemplo para la sociedad de que la calidad de vida y longevidad es posible. Es autor de un listado de monografías, sobre espíritu, cuerpo y mente con más de 2,000 páginas escritas.

Facebook: https://www.facebook.com/donnatodelao.mx/

 

Fuentes

  1. Siri-Tarino P, Sun Q, Hu F, Krauss R. “Meta-analysis of prospective cohort studies evaluating the association of saturated fat with cardiovascular disease.” Am J Clin Nutr. 2010 Mar; 91(3):535-46.
  2. Mozaffarian D, Rimm E, Herrington D. “Dietary fats, carbohydrate, and progression of coronary atherosclerosis in postmenopausal women.” Am J Clin Nutr. 2004 Nov; 80(5):1175-84.
  3. Griel A, Kris-Etherton P. “Beyond saturated fat: the importance of the dietary fatty acid profile on cardiovascular disease.” Nutr Rev. 2006 May; 64(5 Pt 1):257-62.
  4. El ácido graso primario del aceite de coco es el ácido láurico, que está presente en aproximadamente 45-53%. Las propiedades metabólicas y fisiológicas del ácido láurico son responsables de muchas de las propiedades del aceite de coco. https://link.springer.com/article/10.1007/s11746-014-2562-7
  5. Reger, Mark A. et al. “Effects of β-hydroxybutyrate on cognition in memory-impaired adults.” Neurobiology of Aging. 2004.

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