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martes, 28 de abril de 2020

¿Qué pasa si no creo merecer lo que anhelo?

Imagen tomada de internet

Por: Rocío Algara *

En el transcurso de nuestra vida tenemos diferentes sueños, anhelos, metas y objetivos. Algunos los vamos logrando y otros por más que queremos, algo pasa que no se cristalizan. Hacemos todo eso de plantear nuestro objetivo en tiempo presente, breve, concreto, específico y ecológico. Lo tratamos de visualizar, sentir, hacer un collage con recortes representándolo y nada. Nos regañamos porque no entendemos por qué nos auto-saboteamos de esta manera, nos frustramos y decepcionamos de nosotros mismos porque otros pueden lograr eso que tanto deseamos y nosotros no. ¿Y si en realidad hubiera importantes motivos por los cuáles no nos conviene realizarlo? Escucha a tu Reptil, él tiene la respuesta.

Nuestro cerebro humano fue construido en diferentes etapas. Conocerlo es ponerlo a tu favor, en realidad tenemos Tres Cerebros en uno.

  1. El más arcaico y el primero que se formó es el que compartimos con reptiles y mamíferos, tiene que ver con temas de supervivencia, es automático y muy rápido. No necesitas acordarte de respirar ni de digerir porque éste se hace cargo. Le llamaremos el Cerebro Reptil.
  2. Después se desarrolló el Cerebro Mamífero (así lo nombraremos), el cual compartimos con otros mamíferos, indispensable para vivir en manada y conocer el estado emocional del otro para convivir y relacionarnos.
  3. Por último, se desarrolló la Corteza Prefrontal que nos identifica como seres humanos. Es la parte del cerebro que nos permite viajar hacia el futuro, visitar el pasado, planificar, pronosticar, reflexionar y analizar.

En este sistema se corren tres programas, igual que los softwares en las computadoras, los cuales son:

  1. Programa Biológico de la Especie Humana, es decir, todos aquellos aciertos que nos han ayudado a sobrevivir, por ejemplo, los reflejos al acercarse a un borde que parece ser un precipicio.
  2. Programa Particular Familiar, es todo aquello que mis ancestros experimentaron, entre 3 y 5 generaciones atrás, que les ayudó a sobrevivir específicamente como clan, así como también lo que dejaron pendiente o sin resolver. Por ejemplo, sus habilidades y destrezas, como sus temores.
  3. Programa Biográfico, es aquello que yo he experimentado en mi propia vida, lo que he enfrentado que he vivido peligroso y lo que me ha servido para salir adelante, incluyendo mi experiencia gestacional (lo que vivió mamá al estar embarazada de mí) y mi nacimiento.

Los Programas están grabados en el cerebro Reptil, el cual funciona en automático porque si lo reflexionara, seguro no sobrevivo; como es muy rápido, es quien dirige… a menos que lo tomemos en cuenta.

Cuando hay alguna meta que no hemos podido cumplir, es indispensable escuchar a nuestro Reptil Interior cuyo lenguaje son las sensaciones físicas (temperatura, presión, peso, tensión, resequedad, humedad, expansión, contracción, temblor), las cuales nuestro Cerebro Mamífero capta y lo traduce como una emoción y hasta el final participa la Corteza Prefrontal (si es que lo hace) poniéndole un nombre o etiqueta o intentando dar una explicación. Nuestro Reptil Interior puede tener serios motivos para no realizar ese objetivo que tu Corteza Prefrontal quiere, si en esos Programas hay contenidos de peligro. Por lo tanto, para lograrlo, es necesario integrar verticalmente los Tres Cerebros y de esta manera alinearlos en la misma dirección hacia tu meta.

* Este artículo es complementario a la charla con el mismo nombre que encontrarás en FB en  la página de Gamma Consultoría, Grupo Amor 360°.

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