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jueves, 14 de mayo de 2020

La búsqueda de sentido

Imagen tomada de internet

Por: Dany Dharma

A menudo nos inquietamos por saber nuestro lugar en el mundo y nos hacemos preguntas acerca de ¿Quiénes somos? ¿Hacia dónde vamos? Esta falta de claridad de propósito se manifiesta en nosotros como temor, angustia, desolación, oprimiéndonos hasta llevarnos a una pérdida de contacto con la realidad. Pues aunque tengamos una vida con comodidades, podemos detectar una tristeza interior que ha estado allí desde hace tiempo, una aflicción que no es fácil de identificar, un vacío de insatisfacción.

El ser humano experimenta un vacío cuando no le encuentra sentido a su vida; lo cual lleva al aislamiento y deterioro de las relaciones con los demás. Incluso llega a creer que vivir es lo peor que le puede suceder.

Por ello, es observable que gran parte de la sociedad, este siendo afectada por diferentes desórdenes mentales, como pueden ser ciertos tipos de ansiedades, depresiones y apatías que lleva a las personas a recorrer agotadoras andanzas por los consultorios psicológicos.

Víctor Frankl, neurólogo y psiquiatra austriaco, señala que: “Las personas tienen los medios para vivir, pero carecen de sentido por el que vivir”. Así mismo explica que un importante porcentaje de estos trastornos cognitivos, proceden del “sinsentido” de la vida en el que se desenvuelve el itinerario existencial de numerosos individuos, producto de su vacío interior. Filósofos de la antigüedad, como Sócrates, Platón, Aristóteles, San Agustín, ya se habían planteado desde sus particulares puntos de vista, la noción del sentido de la vida.

Una de las conductas que revelan la ausencia de sentido, es la búsqueda desenfrenada de aquellos objetos que producen placer, como el alcohol, las drogas, el sexo, los juegos de azar o también el afán desmedido de trabajar en exceso y poseer vehementemente la infinidad de productos que se ofrecen en los centros comerciales, supermercados y en la web, vía marketing online.

Averiguar el sentido de la existencia es lo que caracteriza justamente al ser humano, diferenciándose de un animal que carece de esta posibilidad, y no es válido degradar esta voluntad que vemos en el hombre a una clase de debilidad. El acierto de la voluntad de sentido, está lejos de ser algo enfermizo. Y la interrogante de la vida puede ser contestada si la asumimos con responsabilidad; y eso es el sentido de nuestra existencia.

No hay que poseer un talento exclusivo o cualidades especiales, para plantearse la necesidad de encontrar una razón de ser, y esto es así de normal, por el simple motivo de que hallar una dirección es algo esencial a nuestra naturaleza humana. Encontrar sentido a nuestra existencia, es encontrar un propósito, asumir una responsabilidad para con nosotros mismos, teniendo claro por qué y para que de las cosas que hacemos.

No olvidemos que la vida es potencialmente significativa hasta el último momento, hasta el último aliento, y sólo hay una necesidad que no encuentra satisfacción en la sociedad de consumo, y esa es la de sentido, ya que el ser humano se realiza así mismo en la medida que se hace consciente, llegando a reinventarse cuando logra extraerle energía vital a una historia que parecía confusa.

*Escritor, conferencista, coach de vida e instructor de meditación

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