martes, 07 de agosto de 2018

Osho: ¿Qué es aquello que el dinero no puede comprar?

Osho: ¿Qué es aquello que el dinero no puede comprar?

POR: Revista Ser

Texto original en inglés: osho.com

 

La riqueza se puede definir como un estado en el que existe o se dispone de cantidades abundantes de algo que se desea.

Muchos todavía equiparan la riqueza con ser rico, con ser acaudalado, con tener mucho dinero y, a menudo, con exhibir ese dinero. Se identifican con la riqueza exterior y piensan que son ricos. Pero un número cada vez mayor empieza a darse cuenta que sin una riqueza interior, sin la clase de recursos que el dinero no puede comprar, la riqueza exterior no tiene mucho significado.

Osho tiene una comprensión de la riqueza como algo mucho más grande de lo que puede abarcar una mente identificada con el dinero, y en su planteamiento tanto la riqueza exterior como la interior son valiosas.

Para mí el ser humano rico es aquél que dispone de sensibilidad, de creatividad, de receptividad. El ser humano acaudalado representa sólo una de esas dimensiones. A mi manera de ver, el ser humano acaudalado también es un artista creativo: crea riqueza. No todo el mundo puede ser un Henry Ford. Sus talentos tendrían que respetarse aunque sus creaciones sean mundanas. No se pueden comparar con la música de Mozart o con la danza de Nijinski o con la filosofía de Jean- Paul Sartre. Pero aún así él ha creado algo que es valioso, utilitario, y el mundo sería mejor si hubiera muchos más Henry Fords”.

Osho, Socrates Poisoned Again After 25 Centuries, charla #3

 

¿Quieres decir que la riqueza es una cualidad?

“Te doy enseñanzas sobre la riqueza: sobre la riqueza del cuerpo, sobre la riqueza del alma, sobre la riqueza de este mundo y de ese mundo. Los dos son posibles, no hay problema en absoluto. Lo que estoy diciendo lo estoy viviendo, y no veo que haya conflicto alguno. Puedo ser igual de meditativo en mi Rolls Royce- incluso más meditativo- ¡que en una carreta de bueyes! Me he subido a un camello. He utilizado todo tipo de vehículos, y estar meditativo encima de un camello es realmente difícil. A los camellos no les gusta la meditación en absoluto, son animales nada meditativos, y menos aún tirando de una carreta en un camino de la India…

No le encuentro sentido alguno a dividir lo externo y lo interno. He sido pobre, he vivido en una gran pobreza, he vivido en la riqueza, y créeme, la riqueza es mucho mejor que la pobreza. Soy un hombre de gustos muy simples: estoy profundamente satisfecho con lo mejor de lo que sea; ¡no pido más!”.

Osho, The Wild Geese and the Water, charla #9

 

¿Entonces la riqueza tiene poco que ver con las posesiones?

“La riqueza no tiene nada que ver con las posesiones. Tiene que ver con tu manera de vivir, con la cualidad de tu vida, con la música de tu vida, con la poesía de tu vida. Y todas estas cosas se dan solamente a través de la meditación. Nunca ha habido otra manera, no hay ninguna y nunca la habrá”.

Osho, The Miracle, charla #12

 

Entonces, ¿sólo los ricos externamente pueden darse cuenta de su pobreza interior?

Occidente ha tenido éxito en lo material haciéndose rico, y ahora hay mucho desánimo, mucho cansancio. El recorrido le ha costado toda su alma. El recorrido ha acabado con el ser humano occidental. En lo exterior todo se puede obtener, pero en lo interior se ha perdido el contacto. Ahora, todo lo que el ser humano necesita está a su alcance, pero la persona ya no está allí. Las posesiones están a su alcance, pero el maestro ha desaparecido. Se ha producido un gran desequilibrio. Se dispone de riqueza, pero el ser humano no se siente rico en absoluto; se siente, al contrario, muy empobrecido, muy pobre.

Piensa en esta paradoja: Cuando eres rico externamente, sólo entonces te das cuenta de tu pobreza interior, por contraste. Cuando eres pobre externamente nunca te das cuenta de tu pobreza interior, porque no hay contraste. Escribes con tiza blanca sobre tableros negros, no sobre tableros blancos. ¿Por qué? Porque sólo en tableros negros lo podrás ver. Se necesita el contraste.

Cuando eres rico externamente, entonces se produce una tremenda toma de conciencia: ‘Internamente soy pobre, un mendigo’. Y ahora llega también como la sombra un desengaño: ‘Todo aquello en que habíamos pensado se ha conseguido- se han realizado todas las fantasías, todo lo imaginado- y nada ha sucedido como consecuencia; no hay satisfacción, dicha’.

En Occidente hay desconcierto. De ese desconcierto está surgiendo un gran deseo: Cómo tener nuevamente contacto con uno mismo.

La meditación no es otra cosa que ganar nuevamente raíces en tu mundo interior, en tu interioridad. Por tanto en Occidente está empezando a surgir mucho interés en la meditación, y mucho interés por los tesoros de Oriente”.

Osho, The Secret, charla #8

 

Pero, ¿por qué las religiones han estado tan en contra de la opulencia?

Todas las religiones han estado en contra de la opulencia, porque la opulencia te da todo lo que se puede comprar en la vida. Y casi todo se puede comprar excepto esos valores espirituales: el amor, la compasión, la iluminación, la libertad. Pero estas pocas cosas son excepciones, y las excepciones siempre comprueban la regla. Todo lo demás lo puedes comprar con dinero. Debido a que todas las religiones han estado en contra de la vida, han tenido que estar en contra del dinero. Es un corolario natural. En la vida se necesita del dinero, porque en la vida es necesaria la comodidad, en la vida se necesitan buenos alimentos, en la vida se necesita buena ropa, buenas casas. En la vida se necesita una hermosa literatura, música, arte, poesía. ¡La vida es vasta!”.

Osho, From Death to Deathlessness, charla #22

 

“Tal vez yo soy la primera persona que es respetuosa con el dinero, con la opulencia, porque te puede hacer multidimensionalmente rico.

Un hombre pobre no puede entender a Mozart. Un hombre pobre no puede entender a Miguel Ángel. Un mendigo no puede mirar siquiera las pinturas de Vincent van Gogh. Y estas personas que están sufriendo de hambre no tienen energía suficiente que les haga inteligentes. La inteligencia llega sólo cuando tienes en ti energía sobrante. Ellos se quedan exhaustos ganándose simplemente el pan y la mantequilla. No tienen inteligencia. No pueden entender Los hermanos Karamazov; sólo pueden escuchar a algún cura estúpido en la iglesia.

Ni el cura entiende de qué está hablando, ni la audiencia tampoco. La mayor parte de ellos está profundamente dormida, cansada después de seis días de trabajo. Y el cura se siente más a gusto si todo mundo está dormido, a fin de no tener que preparar un nuevo sermón. Puede seguir utilizando el viejo sermón. Todo mundo está durmiendo, a nadie se le ocurre que él simplemente los esté engañando.

La opulencia tiene tanto significado como una música hermosa, una gran literatura, una obra maestra de arte”.

Osho, From Death to Deathlessness, charla #22

 

La riqueza interior implica tener un gran corazón. No sólo una casa grande, sino un gran corazón. La riqueza interior implica tener una visión expandida. La riqueza interior implica tener no sólo opulencia exterior, sino también opulencia interior. Hasta que no se alcance la opulencia interior y el reino interior, la riqueza externa, la opulencia externa y el reino externo no tienen valor”.

Osho, Falling in Love with Darkness, charla #10

 

¿Es la meditación una clave para la riqueza?

Hay muchas clases de riqueza, y el ser humano que debe su riqueza al dinero pertenece a la más baja de las categorías referentes a la riqueza. Permíteme decirlo de esta manera: el ser humano opulento es el más pobre de los ricos. Visto desde el punto de vista de los pobres, es un pobre hombre rico. Visto desde el punto de vista de un artista creativo, de un bailarín, de un músico, de un científico, es el más pobre de los ricos. Y, visto desde el punto de vista del último despertar, ni siquiera se le puede llamar rico.

La meditación te hará finalmente rico, al proporcionarte el mundo de tu ser más profundo, y también relativamente rico, porque liberará los poderes de la mente para ciertas habilidades que posees. Mi propia experiencia me dice que todo mundo nace con una cierta habilidad, y a menos que se lleve plenamente a la vivencia esa habilidad, algo seguirá faltando. Se seguirá sintiendo que, de alguna manera algo que tendría que ser no lo es.

Dale un descanso a la mente; ¡lo necesita! Es tan simple: Vuélvete simplemente su testigo y se te darán las dos cosas”.

Osho, Beyond Psychology, charla #25

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