viernes, 25 de mayo de 2018

Los registros akáshicos, un asomo al alma

Los registros akáshicos, un asomo al alma

POR: Tatiana Saad Guzmán

 

El asistir a una lectura de registros akáshicos conlleva, para el consultante, una sugerencia de llevar preparadas las preguntas y/o temas personales y profesionales  que quiera revisar con el lector profesional.

La lectura de registros akáshicos permite, entre otros aspectos:

– explorar, profundizar, ampliar la mirada y tomar decisiones.

-sanar reconociendo el origen de ciertas conductas, actitudes, síntomas, viendo los efectos en la salud, abundancia, prosperidad, vida, pareja, hijos, familia, etc.

limpiar, sanar y liberar cuestiones que se vienen sosteniendo desde una repetición (patrón) muchas veces no visible y que la lectura muestra de manera clara, abierta, entendible para elegir si se transforma la visión y acción en algo nuevo.

trabajar pidiendo sugerencias, consejos, recomendaciones y pasos concretos que provengan desde el Registro Akáshico para realizar los cambios deseados por el consultante.

reencontrarse con la creatividad (aspecto inherente del alma) y desde ahí generar propuestas aplicables a la vida diaria que resulten para el consultante en un espacio de crecimiento, expansión y toma de conciencia de la capacidad para acceder a recursos internos y herramientas hasta antes de la lectura de registros akáshicos desconocidos.

-un reconocer la habilidad para generar un cambio en la estructura mental-emocional,  resolviendo desde un nuevo lugar más flexible, abierto y  hasta divertido de vivir.

– experimentar las relaciones interpersonales y la participación en el entorno del consultante sabiendo y poniendo en práctica la sabiduría que le acompaña desde el cúmulo de experiencias del alma.

comprender más allá de las definiciones, conceptos y/o etiquetas accediendo a la profundidad del Registro Akáshico, generando nuevas propuestas y respuestas

-comprender claramente cómo y para qué salir de la acción-reacción mirando lo que activa esta forma aprendida  como son: los detonadores, el  lenguaje verbal y no verbal, las lealtades invisibles, códigos e inconsciente colectivo.

Una lectura de registros akáshicos es para el lector profesional un encuentro sagrado, es abrir y tomar desde el corazón la responsabilidad de permanecer en el observador neutral de la información que se despliega, es una entrega libre de juicios y opiniones. Es un ponerse al servicio del consultante y del registro Akáshico como la palabra lo indica: ser lector.

Es permitir que los Maestros, Guías y Seres Queridos se hagan presentes y desplieguen la información más allá de las expectativas sostenidas y reconocidas por parte del consultante. Un permiso de mirar el contenido sagrado de quien asiste y participa en dicha lectura.

Tanto el lector profesional como el consultante, al experimentar dicho encuentro desde el Registro Akáshico, se reconocen en un ejercicio que evidencia que hay un antes y un después de que la información se muestra y despliega.

Se siente y vive un después con una sensación de: ligereza, fuerza, seguridad, confianza y certeza de las bendiciones, regalos y oportunidades ocultos en lo hasta ahora transitado, mirando el para qué de esta experiencia elegida por el alma.

 

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