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Lunes, 30 de noviembre de 2015

Tiempos de Maktub: Mis 300 gramos de corazón

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Tiempos de Maktub

 

Hoy es fácilmente estrujable, silencioso, tenue y con poca armonía,

Su pequeñez disimula las enormidades mejor logradas en los días de sol,

Es, tal vez, una simbología de los viejos y recientes tiempos,

Descansa con un sueño frágil, con una vigilia intermitente,

Pesa sólo 300 gramos y carga toda una vida.

 

Cuánta secrecía puede arrullar en sus dolores,

Así es, fuerte y débil, arrebatador y eclíptico,

Emulador de los segunderos más antiguos,

Él sabe robar minutos eternos a las horas intocables.

 

Son los 300 gramos mejor guardados en la terquedad de un corazón,

Proyecta el rojo doliente de las ausencias,

Inhala la vida, los recuerdos, las distancias,

Impone la encantadora esperanza de creer.

 

Este pequeño corazón, yace adormecido,

En la tregua sombría de los equívocos,

Respira despacio, casi imperceptible a la luz,

Aguarda el mejor momento,

Es tan falible como imperfecto.

 

Los 300 gramos de mi corazón hoy nublan mis ojos,

Una quietud incrédula ignora sus latidos,

Espera con ansia las madrugadas eternas de mil pensamientos,

Busca hallar las exquisitas palabras, sonidos y miradas,

Que le digan…..volviste! Estás otra vez vivo.

 (Poema Arritmias del Corazón de Ruby Soriano noviembre 2006).


¿Cuánto pesa tu corazón?

Procura que tu corazón sea ligero para liberarlo  de todo aquello que pese en tu alma.

Busca llenarlo tanto como te sea posible, de todo lo que te haga feliz, como para sentirte completamente vivo.

Cuidar la estabilidad emocional de nuestro corazón es imprescindible para equilibrar el resto de todo lo que rodea nuestra vida.

Las arritmias que enfrentamos como resultado de todas aquellas emociones que nos hacen felices, que nos llevan al llanto, que nos hacen sentir angustia, alegría, tristeza, son parte de todo lo que acumula el corazón como parte del diario vivir.

El corazón es la envoltura del alma, lo más perceptible para sentir cuando lo lastimamos o lo alimentamos con vitalidad para mantenerlo en forma. Aprendamos que nadie más que nosotros, somos quienes tenemos que cuidar y “darle mantenimiento” a nuestros 300 gramos de corazón.

Es imprescindible mantenerlo físicamente sano y conservarlo emocionalmente estable, esto nos permitirá alcanzar un mejor equilibrio interno.

Consciente a tu corazón, alivia sus dolencias alimentándolo de tranquilidad, cálmalo meditando,  revívelo con alegría y sánalo con el perdón.

 

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