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Jueves, 18 de junio de 2015

La Ley de Vibración y la prosperidad

vibra

Dice el Principio Hermético: “Todo vibra y está en continuo movimiento, nada es estático”.

Así es, hasta la piedra más densa vibra y sus átomos se encuentran en perpetuo movimiento; de hecho nada puede ser estático pues desaparecería al dejar de vibrar.

La vibración tiene diferentes niveles de frecuencia, desde las más bajas que conforman los materiales más densos y pesados, hasta las más sutiles que escapan a la percepción del ser humano corriente. En la medida que la frecuencia vibratoria aumenta, los electrones giran más rápido y lo que conocemos como materia cambia sus estados, desde el sólido hasta el gaseoso; pero en este último no terminan las frecuencias; éstas siguen elevando su velocidad y se convierte en sonido, electricidad, calor, luz, rayos X, rayos alfa, beta, gamma y de ahí en adelante siguen planos de consciencia superior hasta el infinito.

Nuestros sentimientos y pensamientos vibran; y consciente o inconscientemente los captamos; cuando entramos a un lugar donde ha habido una discusión muy fuerte y se generaron sentimientos y pensamientos de ira, odio, rechazo, etc., sentimos a veces una sensación de “ambiente pesado”, no sabemos de lo que aconteció antes de entrar, pero sí captamos las vibraciones que allí quedaron por la discusión. También es muy común que vayas pensando en algo y pasa por delante de una persona o grupo de personas y automáticamente captas otros pensamientos totalmente diferentes a los que traías en tu cabeza y no sabes por qué de ir pensando en tu cita con tu novia, resultas pensando en el costo de los tomates y luego más adelante estás pensando en los accidentes viales y así te vas recopilando pensamientos que están en el medio ambiente y que captas inconscientemente.

Al tener consciencia de este Principio de Vibración; tenemos en nuestras manos una poderosa herramienta que si la empleamos adecuadamente podremos conseguir cosas sorprendentes o “milagros” como dirían los creyentes.

La clave está en aprender a subir la vibración en nuestro entorno para provocar los cambios deseados.

Ahora veamos cómo se aplica esto a la prosperidad y la abundancia.

Si los pensamientos y sentimientos se dividen en positivos y negativos y decimos que los negativos son aquellos que retardan o bloquean nuestro progreso y los positivos los que lo aceleran, entonces si elevamos la vibración de los negativos, conseguiremos el resultado opuesto. Importante es saber que estos pensamientos son de la misma naturaleza; por ejemplo el sentimiento de pobreza y de riqueza son de la misma naturaleza pero difieren en su vibración; la persona que tiene consciencia de pobreza y considera que no tiene nada y todo lo que hay es caro por lo tanto seguirá siendo pobre; su vida se torna pesada y difícil, no porque así sea, sino porque ella por su LIBRE ALBEDRÍO la ha calificado así y la energía responde a esa calificación, bajando la frecuencia vibratoria; el caso opuesto es la persona que tiene consciencia de riqueza y siente que el Universo lo ha colmado de abundancia y prosperidad, para ella no existe la palabra caro o gratis, considera que tiene derecho a todo lo que el Universo produce y a su vez es generoso con los demás, nunca teme quedarse sin nada, porque está llena y plena interiormente.

La pobreza y la riqueza no son condiciones externas; son estados internos de consciencia; prueba de ello es que hay gente que nació en condiciones de pobreza y miseria extrema, sin embargo nunca aceptaron este estado y decidieron que no permanecerían en él por toda su vida y día a día se fueron superando hasta alcanzar la prosperidad y la riqueza; luego entonces cuál es la diferencia con el que sigue en ese estado de miseria y piensa que así se va a morir?

La diferencia se llama vibración de consciencia; uno trabaja la vibración de la frecuencia baja hasta elevarla a la alta frecuencia en este caso de la vibración-pobreza hasta la vibración-riqueza. El otro nunca trabajó su vibración y al contrario hizo todo lo que está a su alcance para permanecer en ella, esperando la lástima y la caridad de los demás ah y de paso culpándolos por su precaria situación.

El trabajo con el Aurum Fortunis es precisamente el de apoyarnos con este poderoso Mandala para elevar las frecuencias vibratorias de nuestro cuaternario inferior (cuerpo denso, etérico, emocional y mental inferior) y conectarnos al Cuerpo Causal o Mental Superior; cada vez que las personas activan su Aurum Fortunis en las mañanas y en las noches, lo que están haciendo es elevar la frecuencia vibratoria de su consciencia y llevarla de la limitación o pobreza, a la liberación o riqueza; así de sencillo es el trabajo. Pero esto no se hace en un día o una semana o un mes; este es un trabajo de todos los días por siempre mientras estemos encarnados; porque la vibración no tiene límites y en un principio el Aurum Fortunis atraerá a tu vida lo más sencillo que es la riqueza material, pero si continuas trabajando con él, comenzarás a vibrar muy alto y ya descenderán a tu vida “dones” y “poderes” que están más allá de la comprensión humana.

Mi gente, todos tenemos la capacidad de elevar nuestras frecuencias vibratorias, empieza por cambiar el enfoque que tienes de la vida y llévalo al punto más positivo y alto que puedas, de esta forma habrás dado el primer paso para alcanzar tu bienestar y prosperidad en todos los aspectos de tu maravillosa e invaluable vida.

 m.eulyon@gmail.com

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