SER > SANACIÓN
Viernes, 01 de diciembre de 2017

¿Estamos viviendo una crisis de valores?

¿Estamos viviendo crisis de valores?

POR: Detzani Téllez Medina

 

En la actualidad es muy común escuchar frases como: “ya no hay valores“, “existe una pérdida total de valores”, “en mis tiempos esto no pasaba“. Por lo general estas frases corresponden a la pérdida de valores morales y sociales.

A medida que avanzamos de generación, vemos cómo los valores se han perdido dentro de la sociedad. Vemos cómo los jóvenes van perdiendo el respeto a sus mayores y cómo le dan más peso a cosas superfluas como la moda, la vanidad, la tecnología, la superioridad, etc.

Incluso, esto se da muchas veces perdiendo el sentido de cooperación con sus semejantes, todo esto influye en la crisis social por la que atraviesa el mundo entero y en especial nuestro país, debido a los altos índices de delincuencia, corrupción, narcotráfico, pobreza, desigualdad, indiferencia, muerte, guerras, hambre e intolerancia.

Vemos conductas llenas de odio, egoísmo, violencia e indiferencia ante nuestros semejantes, siendo el pan de cada día. La responsabilidad todo esto quizá sea de nosotros mismos, ya que poco a poco nos hemos deshumanizado, convirtiéndonos en una máquina presa del estrés diario, aunado  a la dependencia de la tecnología, lo cual hace de lado querer convivir con los demás e interactuar cara a cara con nuestros semejantes.

Causas y consecuencias

La crisis por la que atravesamos no es una crisis de valores en sí, sino del sentido de estos y de nuestra aptitud para gobernar y orientar nuestros actos. La descomposición social que vemos hoy en día abarca todos los ámbitos de la vida diaria. Comienza desde el ejemplo que nos dan los gobernantes terminando con el comportamiento del niño en el colegio.

Podemos ver a media humanidad sufriendo de hambre y a la otra mitad de obesidad.

Pueblos enteros siendo exterminados como Alepo y el resto del planeta está cruzado de brazos sin hacer nada.

Vemos violencia en el cine, la televisión, internet y también en la calle, la cual se suma a una educación familiar cada vez mas devaluada debido a las ocupaciones laborales de ambos padres, para poder otorgarles a sus hijos una calidad de vida que no incluye el amor ni la comunicación.

Hay una aceptación de la vulgaridad, la grosería y la  agresividad en todos los ambientes con la excusa  de la valoración de lo popular.

 

Crisis de valores en la sociedad actual

La crisis de valores que vivimos en la actualidad se manifiesta en todos los aspectos de la vida humana, en el modo de hablar, de relacionarnos, de vestir, en la forma en que se quiere acumular todo, en la forma de tratar a los animales  o al medio ambiente. Sin embargo, el ser humano entre más tiene, mas vacío se siente, ya que el consumismo exagerado lo aleja de los valores y principios morales que son la base de su existencia.

Es muy claro que vivimos en una sociedad demasiado egoísta, que no se da cuenta o, más bien no quiere darse cuenta de la falta de solidaridad y de justicia social entre los seres humanos. Esto a su vez fomenta el individualismo y el egoísmo ya que cada persona se preocupa sólo por sí misma, y por tener cada vez más, sin ella está bien, no le importan los demás.

Origen

La problemática que ha originado esta crisis de valores tiene su raíz en la infancia, ya que es en esta etapa cuando se forjan muchos de los valores que dirigirán la vida de una persona; por lo tanto, es de vital importancia que los niños reciban de su familia primero, y después en la escuela, una educación integral centrada en la persona como ser único e irrepetible. De esta manera al pasar los años y convertirse  en adultos, esas personas serán capaces de desarrollar un pensamiento ético y tendrán una visión diferente de la vida.

¿Qué podemos hacer?

1.- Que en casa promovamos la confianza, el respeto, el amor, la cooperación y la gratitud en todo momento.

2.- Que dejemos de lado actitudes machistas y ultra feministas.

3.- Crear desde casa un ambiente propicio para el óptimo desarrollo de todos los miembros de nuestra familia.

4.- Trabajar en las emociones desde que son pequeños.

5.- Dar siempre un buen ejemplo.

6.- Dejar de lado la crítica y el juicio y fomentar el análisis, el respeto y la comunicación.

7.- Fomenta en tus hijos la espiritualidad, eso será algo que les acompañará para siempre y les dará fortaleza en momentos difíciles.

 

Asociación civil que recomiendo:

educacionsinfronteras.org

Asociación que promueve y practica una educación transformadora. A través  de acciones de cooperación internacional que fomentan la participación activa de los diferentes sectores para construir un mundo más justo, equitativo y solidario.

Deja tus comentarios sobre este artículo