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Lunes, 15 de junio de 2015

El que se enoja, engorda… una aventura literaria

JuanManuelOk

El que se enoja engorda… Esta frase no sólo es el título del libro escrito por el nutriólogo Juan Manuel Romero Villa, sino una teoría por medio de la cual se analiza el por qué una persona con miedo y enojo se protege con kilos de más en su cuerpo.

Presentado hace apenas unos días, el libro de este joven autor –no llega aún a los 40 años- es ya un éxito. En sólo unas semanas comenzará una gira por distintas ciudades del país y luego en el extranjero para hacerlo llegar cada vez a más personas.

Pero, ¿qué nos dice un libro con tan llamativo nombre y quién es su autor? En entrevista con Ser Juan Manuel Romero nos lo platica.

“Este texto surge a partir de una oportunidad que me da Edaf España (una casa editora) para desarrollar un libro de motivación, de autoayuda, que refleje el por qué vivir dentro del enojo hace que las personas no puedan adelgazar”.

El libro, dice, “está basado en la observación, tenía que encontrar un punto donde todos mis pacientes coincidieran, tengo pacientes de la tercera edad, niños, adultos, jóvenes… personas con dinero, personas sin dinero, de todos los estratos sociales… y me di cuenta de que todos vivían en el enojo, y el enojo no sólo es venir de malas, el enojo es venir cargando duelos, ira, rencor, odio, y cosas que no hemos soltado del pasado, o angustias del futuro”.

Todo esto, agrega Juan Manuel, es lo que hace que las personas no se encuentren en su centro, por lo tanto, al momento en que estamos estresados y enojados nuestro cuerpo segrega adrenalina, y la adrenalina provoca que se genere el famoso cortisol como un mecanismo de defensa para no liberar energía, y al no liberar energía el cuerpo no baja de peso, es decir, cuando estamos en estado de estrés y enojo nuestro cuerpo entra en un estado de alerta, de stand by, donde al no liberar energía es capaz de sobrevivir, es un estado natural de sobrevivencia.

“El problema de esto radica en que si nosotros estamos estresados y enojados todo el día, nuestro cuerpo se la pasa en sobrevivencia todo el día, por lo tanto no adelgazamos”.

La aventura

Este libro surge luego que una de sus pacientes, Anel Nochebuena, quien entonces era directora de Edaf México, le comentara que le gustaba su perfil para escribir un texto, pero también le dijera que para ello era necesario hacer un protocolo y mandarlo a España, Chile, Argentina, Miami y México para su revisión.

“Yo necesitaba cinco votos para que el libro fuera publicable, se mandó el proyecto y esperé siete meses, luego de ese tiempo me llegó una carta donde me dijeron que mi proyecto era publicable y que me apostaban, que apostaban a mi proyecto, entonces me asignaron un editor, trabajamos año y cuatro meses en hacer este libro, se mandó a España a chequeo donde lo revisaron, lo aceptaron y luego vino ya la impresión”.

Y es ahí donde comienza otra parte de la aventura. “Creo que esto es una cosa fuerte porque tenemos que creer que somos capaces de alcanzar lo que nos proponemos, tenemos que creer que somos capaces de hacer cosas grandes cuando uno le pone pasión, y sobre todo tenemos que darnos cuenta de que podemos trascender no solamente a nivel local sino a nivel internacional cuando ponemos nuestros sueños en nuestra mente”, dice el egresado de la Ibero Puebla.

–          ¿Qué significa para ti el transitar ahora entre nutriólogo y autor de un libro, cómo logras combinar estos todos temas sin que tu actividad primordial, la nutrición, se vea afectada?

Creo que lo más importante es que a mí los medios de comunicación siempre me han apasionado, tengo años escribiendo en revistas, años en programas de radio, de televisión, hoy va empatado con mi carrera y eso ha sumado, hoy puedo dar una consulta de mayor calidad -dice el propietario de Nutsa-, las personas salen muy motivadas porque no solamente les hablo de nutrición, les hablo de emociones, de cómo canalizarlas, porque me preparé para ello, evidentemente reconozco mis límites, yo no soy psicólogo, pero estoy empapado del tema y en el momento en que veo que algo me sobrepasa lo canalizo con psicólogos, tengo personas con las que trabajo emociones.

–        ¿Cómo te preparaste para llegar a esto? ¿Cómo te preparaste para poder orientar de esta manera a las personas?

Por supuesto que leyendo, creo que la lectura es el lenguaje más fiel que puedes encontrar porque si tú no entiendes te puedes regresar y volver a leer, si en algo no estás de acuerdo puedes buscar más información. Me surgieron muchísimas preguntas acerca de qué eran las emociones, qué eran los sentimientos y de esta manera ahondé en el tema de la coherencia, la congruencia, del enojo, de la ira, del rencor, del miedo, me leí libros enteros acerca de todos estos temas

–          ¿Qué autores fueron los que más te ayudaron?

Me gusta mucho Wayne (Dyer), me gusta muchísimo Osho, me metí mucho a un libro que se llama las 38 leyes del poder, que es un libro de manipulación que nos habla de cómo manejar las emociones, de cómo entender las emociones de las personas. Leí muchos libros de nutrición como por ejemplo Cerebro de pan, mucho, me leí más de 16 libros y me asesoré con expertas psicólogas en emociones, con coaches, tengo por ejemplo a una coach maravillosa que se llama Montserrat Argüello, Tere Romero, María José González Bretón, y por supuesto con Anel López.

– ¿Qué haces en tu día a día? ¿cómo te preparas para complementar toda esta parte?

No puedo escribir un libro de cómo manejar emociones y estar en tu centro si yo no lo hiciera. De entrada al escribir el libro el primer afectado fui yo, afectado en el sentido positivo, ¿por qué?, porque me di cuenta de que al estar escribiendo de emociones lo que realmente estoy escribiendo es mi vida, realmente lo que está impreso en el libro habla de quién soy yo, no habla de quién es la otra persona, porque es un libro que está basado en mi experiencia, no es una recapitulación ni de otros autores ni es un libro histórico, ni es un libro de política que está hablándote de temas teóricos, sino que está hablándote de mí, de mi experiencia, de lobos que acecharon mi vida y que tuve que enfrentar para poder escribir un capítulo de lobos y ovejas, y me doy cuenta entonces de cómo yo me los quité de encima, yo fui una persona que padeció sobrepeso y por eso estudié nutrición, yo bajé 28 kilos y por eso decidí ser nutriólogo, y entiendo perfectamente cuál es el tema.

Los lobos y la oveja

–          – ¿Cuáles eran esos lobos que te acechaban y cómo te los quitas de encima?

Los lobos son personas que te utilizan, abusan de tu confianza, que depositan en ti sus problemas que nunca resuelven y que tú, oveja enferma, por necesidad de reconocimiento los cargas, a cambio de ser aceptado por ellos, y al cargarles sus duelos, iras y rencores engordas, pero al momento en que te das cuenta de que tú tienes que hacerte cargo sólo de ti mismo, entonces el lobo se va a buscar a otra persona.

–          Cuando alguien llega y toma tu libro El que se enoja engorda, ¿qué pretendes?

Que quien lea el libro nunca vuelva a ser la persona que lo tomó por primera vez, pretendo que sea el boleto de viaje de regreso a ti mismo, finalmente el libro es solamente una puerta, porque yo estoy abordando temas muy primarios de la programación neurolingüística, pero definitivamente al que lo lea le va a entrar la cosquilla de querer aprender más, eso es un hecho. Digamos que el libro es párvulos 1 y la persona que lo lea va a pasar a párvulos 2, primaria, secundaria y llegará a la universidad.

–          ¿Qué sería para ti que tu lector llegue a la universidad?

El tener autocontrol absoluto de su yo, de sus emociones, que entienda y comprenda de dónde viene, a dónde va, y lo que quiere.

 –          ¿Cómo es un día a día tuyo? ¿cómo te alimentas? ¿qué es lo que nunca puede faltar en tu mesa en un desayuno, una comida o una cena?

Como nutriólogo como muy saludable, tengo una dieta con tendencia vegana, sin ser estricto, sí como pollo y pescado una vez a la semana, no como carnes rojas, no como lácteos, como seis veces al día, no tomo refrescos de ninguna especie. Hago ejercicio, leo, vivo muy feliz con mi familia, tengo una familia a los cuales siempre les dedico tiempo, como con ellos, y trato de llevar una vida equilibrada, trato de salir con los amigos, me encanta pasarla bien, me encantan los conciertos, amo la música, amo el arte, ¡canto!, me gusta cantar, canto de todo, jajaja, vengo de una familia de cantantes, mi papá es tenor y tengo gusto y facilidad para cantar.

–          ¿Qué haces para no perder piso?

Sería incongruente que yo perdiera el piso por un libro, yo tengo muy claro que mi objetivo al escribir un libro no tiene ni siquiera un fin económico, porque escribir un libro no deja las ganancias que cualquiera pensaría, sí te da otro tipo de prestigio, pero la oportunidad que yo estoy teniendo al escribir este libro es la trascendencia de poder tocar a otras personas que sería incapaz de tocar en una consulta, es decir, yo no podría tocar a tantas personas como libros se vendan, sería imposible, entonces si mi palabra sobre lo que yo soy, sobre lo que yo siento, le llega a tantas personas a las que puedo ayudar si no a ser más felices por lo menos a ser más conscientes, con eso me doy por bien servido.

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