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Miércoles, 25 de mayo de 2016

Donde quiera que esté, hay alegría y risas

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Texto original en inglés de Louise L. Hay

¿Has escuchado la frase “La risa es la mejor medicina“? Realmente creo que es cierto. Me encanta reírme. La risa es contagiosa y el humor puede ser muy curativo. Cuando la risa se comparte con los demás une a las personas, aumenta la felicidad de los que nos rodean. La risa crea una conexión entre las personas de una manera amorosa y solidaria. La risa realmente es una fuerte medicina para la mente, el cuerpo y el alma. El humor y la risa pueden fortalecer tu sistema inmunológico, aumentar tu energía, disminuir el dolor y protegerte de los efectos dañinos del estrés.

Lo mejor de la risa es que no tiene precio. Cuando nos reímos, nos sentimos bien. Esas buenas sensaciones se quedan con nosotros, incluso después de que la risa desaparece. El humor ayuda a mantener una actitud positiva ante la vida. Nos ayuda a través de situaciones difíciles. Cuando reímos hay un aumento en el flujo sanguíneo y oxigenación en los músculos. Esto estimula el corazón y libera endorfinas que nos ayudan a sentir más relajados tanto física como emocionalmente. Así que cuando te sientas estresado, ve un clip de vídeo divertido o busca que un amigo te cuente un chiste.

La risa también ayuda a combatir la depresión. ¿Alguna vez te has querido reír cuando un amigo se te acerca? Estás tratando de no reírte porque te sientes mal, pero es divertido, así que siéntete animando al instante. El humor y la risa son una gran manera de salir de la espiral descendente que lleva a la depresión. Cuando estás comenzando a tener un mal día, dite: “¡Me amo!” y busca rodearte de personas positivas, divertidas. Ten una imagen útil que te recuerde algo divertido, o ve una película que te haga reír.

Cuando estamos insatisfechos nos quedamos atascados en un cierto modo de pensar y si no nos apartamos de nosotros mismos, puede empeorar. Cuando nos encontramos con buen humor ante las situaciones que pueden hacer que nos sintamos deprimidos, somos capaces de verlas con otros ojos. Nuevas perspectivas pueden poner en marcha nuestros días en una dirección positiva. Incluso cuando no tienes ganas de reír, ríe. Incluso la risa forzada puede liberar hormonas que son buenas para nuestro cuerpo y mejorar nuestro estado de ánimo.

Recuerda que la mente subconsciente no tiene sentido del humor. Evita hacer chistes a expensas de los demás o de ti mismo. La mente subconsciente acepta como verdadera la situación y crea el pensamiento en consecuencia. Tenemos que aprender a utilizar nuestro humor con amor y sabiduría. Utiliza el humor al reírte con los demás, no de ellos.

La risa –puede hacerse el trabajo con un espejo- es una práctica nutrida. Comienza por dar prioridad a un poco de diversión en tu vida. Asegúrate de tomarte un tiempo en tu día o semana para simplemente divertirte. Incluso si te sientes como si estuvieras actuando en virtud de tu edad. Tu edad no tiene sentido. Yo tengo 89 años de edad, y me amo y disfruto todos los días. Me encanta sentirme como un niño. Comparte la risa con la familia y amigos. ¡La risa siempre será la mejor medicina para la felicidad, el amor y la juventud!

Vamos a afirmar: “Este es un nuevo día. Comienzo de nuevo para reclamar y crear todo lo que es bueno”.

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