SER > SANACIÓN
Lunes, 07 de noviembre de 2016

¿De veras siempre tenemos que estar bien?

feliztriste

Esta es la cosa…

Se nos ha enseñado que siempre tenemos que estar “BIEN”.

Pareciera que es el requisito para ser aceptado al no causar molestias.

Como si los cambios emocionales fueran una enfermedad a ser erradicada, y la tristeza o el enojo, síntomas incómodos que no tenemos por qué “aventarle” a los demás.

La realidad es que SOMOS tanto la felicidad como la tristeza.

Vienen de dentro y tienen nuestro sello. Ambos igual de importantes, ambos con una función.

El querer mostrar solo una parte de nosotros es condicionar la expresión de nuestro ser, es quedarnos incompletos, es temerle a nuestra naturaleza y temer el efecto que tendremos en el mundo.

De la misma manera, esperar que alguien siempre esté “BIEN” para nuestra comodidad, es un acto egoísta que limita a la otra persona robándole identidad.

Tanto la sonrisa, la carcajada o la lágrima existen para ser vividas, para ser notadas, escuchadas y recibidas.

Volvamos a la autenticidad de nuestra esencia… donde se vale sentirse bien y se vale sentirse mal. Donde nuestra esencia es inamovible y su valor es eterno, donde sabemos que podemos SER y EXPRESARNOS sin miedo a perder un lugar. Volvamos a definirnos por lo que somos y no por cómo nos ven los demás.

Volvamos a amar al prójimo de la misma manera en la que necesitamos amarnos a nosotros mismos, sin condiciones, sin limitantes, sin expectativas y sin moldes.

ESTÁ BIEN NO ESTAR BIEN

Porque esperar el bienestar estático y constante es igual a esperar tener el cuerpo perfecto o la alimentación perfecta, es comprar un boleto al fracaso y la frustración, sin escalas. Es querer tener una vida, un cuerpo, y un corazón de plástico, inerte y desconectado del mundo.

¿Te incomoda el dolor ajeno? ¿Te incomoda tu propio dolor?

Darle un lugar a las cumbres, con sus subidas y sus bajadas, le da textura y profundidad a nuestro SER. Darle un lugar a las “imperfecciones” de nuestro cuerpo, nos hace reales… de carne y hueso. Ese es el tipo de SER humano que el mundo necesita, y del que cada uno de nosotros vive hambriento sin siquiera darnos cuenta.

Es entender que tan real es la subida, como la bajada. Es darle la bienvenida al ritmo que nos presente la vida y permitirnos fluir con él, de manera auténtica y consciente. ¿Qué nos puede dar más fortaleza que eso?

ESTA BIEN NO ESTAR BIEN…

ESTA BIEN SER VULNERABLE…

ESTA BIEN SER IMPERFECTO…

Es ahí, en aquello que nos diferencia del resto y nos hace únicos, donde reside nuestra belleza y nuestra fortaleza.

¿Conoces tus áreas vulnerables? ¿Sabes sacar la fuerza de ellas?

¿Estás cómod@ contig@ mism@?

conócete ~ ámate ~ aliméntate

 

Coach en Psicología de la Alimentación
fb/GinaTager
ginatager.coach@hotmail.com

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