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Sábado, 04 de noviembre de 2017

¿Qué nos lleva a comer por emociones?

¿Qué nos lleva a comer por emociones?

POR: Giselle Sarquís*

 

Efectivamente, el comer por emociones, o bien alimentarse como respuesta a diversos estados emocionales y no por hambre fisiológica, es algo más común de lo que se piensa. En todos los seres humanos existe una conexión muy fuerte entre el acto de comer y las emociones.

Esto se debe, principalmente, a que cuando un bebé nace realiza una inquebrantable asociación entre el amor y el alimento, ya que, a través del pecho materno o del biberón, toda madre le comunica a su pequeño que lo ama y le expresa su amor alimentándolo.

El comer por emociones también surge como respuesta a todos los mensajes alimentarios recibidos durante la infancia, como por ejemplo los cumpleaños infantiles que están llenos de dulces y pastel, o en otro ejemplo, cuando un niño llora porque siente algo desagradable se le ofrece inmediatamente algo de comer para que se calme y sienta alivio.

De esta forma se establece en la mente, tanto a nivel inconsciente como consciente, la asociación entre la comida y el mundo afectivo, y a lo largo de toda nuestra vida ingerimos alimento por ansiedad, depresión, felicidad o aburrimiento, entre otros.

Determinar cuál es la emoción que conduce a un tipo específico de alimento es algo muy complicado. Para algunas personas un estado emocional los conduce a anhelar un alimento específico, y sólo ese alimento calmará sus deseos por comer.

En otras personas, una emoción puede despertar el anhelo de cierto tipo de comidas, es decir les sirve cualquier alimento de una categoría determinada. Pero mucha de la comida emocional no es específica. Los estados emocionales intensos provocan deseos de comida indiscriminada y cualquier alimento despierta el deseo de comer en la mayoría de los individuos.

Aunque esta conexión entre la comida y las emociones no se disuelve por completo, existen alternativas que ayudan a reducir el consumo innecesario de comida y a bajar de peso. Para lograrlo es necesario un tratamiento multidisciplinario que se conforme, principalmente, por profesionales de la salud especializados en el comportamiento alimentario (nutriólogos, psicólogos y terapeutas).

Es importante, entonces, para las personas con un alto grado de comer emocional que encuentren, con la ayuda especializada, las razones del por qué comen de esa forma, así como también el camino correcto para modificar sus hábitos alimentarios, mejorar su relación con la comida y alcanzar el peso corporal deseado.

 

*Nutrióloga

Hospital Ángeles Puebla. Consultorio 960

Tel: (222) 462 1748  •  303 8395  •  893 3513

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