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Martes, 01 de noviembre de 2016

¿Estás consciente de tus baúles internos?

cuerpobaul

La vi.

No me lo esperaba, pero la vi.

A pesar de los años que han pasado, bastó un segundo para reconocer ese rostro que tantas veces me hizo reír y que también me hizo llorar.

Podría comenzar a escribir sobre tantos recuerdos de lo que fue una muy importante amistad.

Y no le quito peso a lo que fue, pero me importa aún más lo que ES hoy.

Y eso que es hoy es un corazón latiendo a todo galope a pesar de la creencia de que todo estaba digerido.

Eso que es hoy fueron las ganas de sonreír y saludar y al mismo tiempo una voz que decía “cuidado”.

Una vez más, mi Tribu se vio dividida y ambas partes salieron a mi encuentro con el único propósito de protegerme.

Lo que es hoy, es lo que pasa de tanto en tanto cuando mi cuerpo, y sus reacciones, me dicen que hay ciertos eventos que aún tienen trabajo por hacer, que hay “Cajas de Pandora” pendientes por abrir y entender.

Así es como me lo imagino.

Mi cuerpo es el templo, y dentro de sus habitaciones hay distintos baúles con el único propósito de guardar, preservar y mantener aquellos eventos que aún no he podido del todo resolver.

¿Por qué digo que están en mi cuerpo?

Porque la mente a veces nos juega bromas y, por nuestra “salud mental”, nos dice que todo está bien.

Pero el CUERPO es SABIO, y entiende las limitaciones de la mente.

Y es justo en el cuerpo donde siento estos avisos, estos síntomas, que me dicen que esa cajita en especial, está lista para ser abierta.

Así lo sentí hoy, cuando una parte de mí quería ir a saludar, mientras la otra me decía que no valía la pena (ambas son la mente), y durante todo este tiempo, mi cuerpo me gritaba a través del corazón a todo galope, las manos frías y muy probablemente la cara color jitomate.

En otro momento, el miedo de meterme a esos rincones de mi SER, me hubiera paralizado al punto de resistirme a “echarme el clavado”,

Pero como les he dicho antes, es justo esa RESISTENCIA la que me mantenía atrapada en ese estado.

El miedo a enfrentarme a mis “sombras” me impedía volver a la luz.

¿Qué paradoja no?

De ahí mi necesidad a correr a la alacena y anestesiarme un ratito.

¿Quién en su sano juicio no aprovecharía tal oportunidad ante tal incomodidad?

Pero hoy, a pesar de haberme decidido a decir HOLA cuando ya era tarde, tomo este encuentro como la invitación para abrir este baúl guardado.

La taquicardia fue el golpe en la puerta, y mi decisión a evitar resistirme es la mano que lo abre.

Bastó decidirme para que, a pesar de tener el corazón a su velocidad máxima, y el cuerpo a flor de piel “con los nervios de punta”, en ese detenerme y respirar en mi incomodidad, me llenara de una ABSOLUTA PAZ.

Paz al saber que al fin podía digerir un pedacito más.

Si la vi, si se dio, y si mi baúl saltó a la vista, es porque estoy LISTA.

¿Qué pasará?

Probablemente mi Tribu interna volverá a vivir escenas, analizar, sentir y experimentar momentos del pasado y acomodará todo en su lugar para poder quedarme con aquello que es mío, y entregar aquello que no lo es.

La digestión del cuerpo necesita tiempo, y la de la Vida también.

Se trata de dejar de resistirnos a las señales de que estamos listos para hacerlo.

Y darle todo el oxígeno y espacio al cuerpo para que haga aquello para lo que fue diseñado.

Hablo tanto de comida física como emocional.

Toda relación, sin importar su final, nos nutre.

Y cada una tiene su tiempo de digestión.

Si el bocado fue “pesado” probablemente necesitemos tiempo y cause algo de incomodidad, pero como con la comida, la relajación es la mejor herramienta para ayudarnos en el proceso.

Me decidí a saludar tarde, pero agradezco el encuentro.

Si llegas a leer esto, te doy las gracias por darme la oportunidad de abrir mi baúl.

Y si está en nosotros volvernos a saludar, estoy segura de que la Vida se encargará.

¿Estás consciente de tus baúles internos?

¿Promueves tu capacidad de digestión emocional o la frenas?

¿Utilizas la comida para fortalecer tu cuerpo y hacerle frente a tus Cajas de Pandora, o la usas para distraerte y esconderlas aún más?

conócete ~ ámate ~ aliméntate

Coach en Psicología de la Alimentación

fb/GinaTager
ginatager.coach@hotmail.com

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