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Domingo, 29 de octubre de 2017

El atracón, ¿qué nos quiere decir?

El atracón, ¿qué nos quiere decir?

POR: Gina Tager*

 

No es raro que se piense que los que dedicamos nuestra vida a estudiar y promover la armonía con el cuerpo y la comida, comemos de manera perfecta, hacemos todo como lo dice el libro y cualquier tipo de síntoma es cosa del pasado.

Entiendo de dónde viene esta forma de pensar, porque alguna vez yo pensé lo mismo de las personas a las que pedí consejo, y en parte, era precisamente esa necesidad de alcanzar la PERFECCIÓN la que me mantenía cayendo cada vez más profundo.

La realidad es que, si bien mi relación con la comida, mi cuerpo, mis emociones, mis pensamientos, mi vida, y conmigo misma, está basada en la confianza, la intuición, la atención y el placer… como con todo en la vida, los opuestos están presentes. Todos somos un trabajo en proceso y cada día es una nueva oportunidad para ejercitar las herramientas que vamos añadiendo a nuestra vida.

Los atracones, que antes eran inevitables una vez que llegaba la noche, y me obligaban a buscar formas nuevas de esconderlos de aquellos cercanos a mí, ahora solo me visitan de tanto en tanto.

¿PARA QUÉ?

He ahí el detalle.

Como buen síntoma y conducta “indeseada” que es, un atracón siempre tiene una RAZÓN DE SER y una FUNCIÓN. Podremos no entenderlo en el momento, pero sí es posible al menos saber que el atracón no es el enemigo a aniquilar a como dé lugar, porque cuando hacemos esto, simplemente eliminamos de forma temporal a un mensajero que está aquí para ayudarnos y darnos un servicio.

Las razones y las fuentes de un atracón pueden ser tan distintas como las personas que los conocemos de primera mano, de ahí la importancia de comenzar a conocernos, ponernos atención, sentir nuestro cuerpo y captar qué es lo que nos quiere decir.

En mi caso, por ejemplo, mis atracones a veces se relacionan con el enojo no expresado. Siempre me fue “fácil” COMERME mi enojo con tal de no crear un conflicto, con tal de seguir manteniendo una paz falsa y no perder mi lugar de “conciliadora”.

Poco me di cuenta de que cada vez que hacía esto (que era MUY seguido) desencadenaba una fuerza industrial que me llevaba a comerme lo que se me pusiera enfrente y a expresar esa emoción enojándome conmigo misma por comer de esa manera.

¿Realmente necesito mantener una paz falsa para ser amada?

No, la realidad es que no. Para ser amada, simplemente necesito AMARME. Esto es escucharme y darme la oportunidad de expresar mi enojo, mi ira.

De seguir peleándome con el acto de comer de forma compulsiva, no habría dado un paso más en el camino de conocerme y entender cuáles son mis verdaderas NECESIDADES.

A diferencia de lo que aprendemos cuando se nos dice “¡No te enojes!”… el enojo tiene dos funciones primordiales: PROTECCIÓN y DEFENSA. Es la fuerza que muchos necesitamos para poder poner límites y asegurar nuestro bienestar.

Ese atracón que veía como autocastigo y que, de manera inconsciente, usaba para poder expresar ese enojo (aunque lo canalizara al objetivo equivocado) HOY es un gran aliado que me sirve de aviso; que me dice que hubo algo que no expresé, que mi integridad se está viendo amenazada. Y, por si no fuera suficiente lealtad, también me ayuda a “guardar” ese enojo para evitar que se enfríe y pueda recordar que tengo un tema pendiente.

Hoy, cuando llega un atracón, lo recibo, lo honro y lo escucho. Tomo la fuerza que me da para hacerme RESPONSABLE DE MI MISMA y solucionar aquello que, por miedo, intenté dejar atrás. Esta vez, de una manera funcional para mí y para mi cuerpo.

Paradójicamente, entre menos me resisto a él, menos me visita. De ser el eterno visitante incómodo, se ha convertido en un buen amigo al que veo poco, y por lo mismo, puedo saborear la visita y aprovecharla para cada vez convertirme en una mejor persona.

Esa, para mí, es la definición de un buen amigo.

¿Te has dado la oportunidad de escuchar al “enemigo” en vez de huir de él?

¿Te ha servido de algo tratar de huir?

De nuevo… ¿Y si mejor lo escuchas?

 

*Texto publicado originalmente en: ginatager.com.mx

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