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Sábado, 16 de septiembre de 2017

Diálogos con el cuerpo, ¿qué te dice?

Diálogos con el cuerpo, ¿qué te dice?

POR: Gina Tager*

 

Nuestro cuerpo es la expresión física de nuestro mundo mental, emocional y espiritual.

Nuestro cuerpo cuenta nuestra historia… cambia con nosotros y se adapta a nuestras necesidades, no las de la mente consciente, sino las del subconsciente, aquel encargado de la supervivencia.

Pelearnos con nuestro cuerpo es pelearnos con nosotros mismos.

Pelearnos con nuestro cuerpo es tomar de enemigo al aliado que nos fue dado para experimentar este juego llamado Vida.

¿Cómo fue que una alianza se convirtió en semejante enemistad?

Pasa que el cuerpo nos habla, todos los días y a todas horas; hemos olvidado cómo escuchar y cómo responder.

Nos habla a través de sensaciones, a través de emociones, a través de signos como el nivel de energía, el hambre, la corazonada, el estómago revuelto, las mariposas en el pecho, la indigestión, la presión en la cabeza o la “ligereza de espíritu”, entre otras.

Nos habla, y a pesar de que no lo escuchamos, sigue hablándonos en la paciente espera de que algún día volvamos a tomar nuestro lugar de aliados y honremos su lugar de experto. Espera a que llegue el día en que comprendamos que nuestro papel no es el de controlarlo a nuestro antojo, sino el de proveerlo con las herramientas necesarias para que haga el trabajo para el que fue creado, aquel de ayudarnos a vivir la vida.

Vive en la paciente espera de herramientas y recursos altamente necesarios para cumplir su parte del trato, como lo son:

Alimentación adecuada: comida VERDADERA, comida viva, comida que el cuerpo pueda reconocer y entender, no por la cantidad de calorías sino por la variedad de nutrientes que usa para VIVIR.

En las porciones adecuadas: y esas sólo el cuerpo nos podrá decir cuáles son, a través de las sensaciones de hambre y saciedad.

Movimiento personalizado: aquel que lo ayude a unir el mundo físico, mental y emocional. Aquel que lo eleve en esos tres planos con cada paso, aquel que nos haga sentir vivos y que le avise a cada una de nuestras células que el show ya comenzó.

Cuidado especial de nuestros mundos mentales y emocionales: para hacernos responsables de lo que nos toca y no dejarle la carga de gestionar esos también, porque si lo tiene que hacer, lo hará con lo que puede y sabe: SÍNTOMAS.

Validación, agradecimiento y aprecio: si estos no fueran tan importantes, entonces ¿cómo podríamos explicarnos el claro efecto que tienen sobre nuestra fisiología? ¿para qué entonces está programado el cuerpo para aumentar el metabolismo, disminuir hormonas de estrés, aumentar secreción de hormonas del bienestar, aumentar producción de masa muscular y disminuir el almacenamiento de grasa, CADA VEZ que estos tres alimentos intangibles se reciben de forma consciente?

Como todo gran socio, el cuerpo dará lo mejor de sí en un ambiente donde se sepa valorado, escuchado y respetado. Donde su experiencia y especialidad (mecanismos auto regulatorios que incluyen el peso y el pH corporal) sean valoradas a tal grado, que lo dejemos hacer su trabajo.

¿El nuestro?

Ponerle atención.

Confiar en él.

Darle todo aquello que necesite.

Dejarlo hacer lo que sabe hacer, y nosotros encargarnos de lo que nos toca (Creencias y Emociones).

Ese es el hermoso diálogo que puede llevarnos a un BIENESTAR FUNCIONAL, ese es el diálogo que nos une a nuestro mayor aliado y quita del escenario la creencia de que estamos solos, de que no sabemos qué hacer, de que sin ayuda externa caeremos en la enfermedad y la desesperanza.

El aliado siempre ha estado ahí, ahora solo hace falta voltear a verlo, reconocerlo y tomar su mano.

 

Conócete~Ámate~Aliméntate

 

*Texto publicado originalmente en: Blog de Gina Tager

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