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Jueves, 23 de julio de 2015

Tu LIBERTAD de SER

libertad

Hola gente bella; todos ustedes son unos buscadores incansables del conocimiento espiritual; a través de los seminarios me he podido reunir con muchos de ustedes que ya en otras vidas han recorrido el camino junto con este servidor, y sé que todavía faltan muchos más por reencontrar, pues antes de encarnar hice un acuerdo con varias miles de almas a las que les entregaría un pequeño conocimiento para ayudarlas en su despertar espiritual.

Durante decenas de vidas mi trabajo ha consistido en infundir el ánimo de la LIBERTAD en ustedes y en esta encarnación no es diferente; pero bueno definamos primero qué es la LIBERTAD.

De acuerdo al diccionario la podemos definir de la siguiente manera:

“Libertad es la facultad o capacidad del ser humano de actuar o no actuar siguiendo según su criterio y voluntad. Libertad es también el estado o la condición en que se encuentra una persona que no está prisionera, coaccionada o sometida a otra.”

Les pregunto: ¿Realmente se sienten LIBRES?

Algunos me dirán que sí, sin embargo en el fondo de su alma dudarán; otros definitivamente dirán que no lo son, pues se encuentran atrapados en sus miedos y prejuicios. Lo cierto es que ningún ser sobre este planeta puede decir que es completamente libre, pues partamos desde el principio de las leyes que nos limitan, comenzando por la misma gravedad.

Es precisamente por estas limitantes que continuamente estamos buscando la forma de alcanzar esa verdadera LIBERTAD y cada día nos metemos en nuevos paradigmas de todo tipo pero con mayor énfasis en los espirituales, porque sentimos que es en la espiritualidad donde alcanzamos la LIBERTAD.

Sin embargo para la mayoría de las personas el concepto de espiritualidad está limitado a ciertos clichés o estereotipos impuestos por estándares orientales.

La mayoría de las personas tienen la idea que ser espiritual es estar sentado con los ojos cerrados, repitiendo mantras, haciendo mudras con las manos y comiendo hierbas todo el día. O si no, leyendo libros espirituales, haciendo decretos y usando ciertas energías; que el individuo espiritual siempre está serio con ojos de vaca rodada, mirando para el cielo y que prácticamente no camina sino levita.

Estas no son sino posturas estereotipadas, que nada tienen que ver con la verdadera espiritualidad; nosotros los occidentales llevamos una vida más compenetrada con la materia y esto se debe precisamente a la evolución racial que tenemos; ya que como razas arias (aclaro, ario no es solamente el que tiene ojos azules, pelo rubio y piel blanca) las razas arias las componen:

1.- Indo-Aria.

2.-Asirio-Caldea.

3.-Persa.

4.-Greco-Latina.

5.-Teutónica-Anglosajona

6.-Eslava.

7.-Fusión de todas en América. (Neo-Americana)

Esa compenetración la explico en el seminario de vidas pasadas porque es un tema largo. Pero volviendo al punto, nosotros como occidentales tenemos como objetivo el integrar la espiritualidad con nuestra materialidad; esto quiere decir que cada acto que hagamos en nuestra vida, debe hacerse conscientemente y con el amor y la alegría del servicio hacia los demás; cuando tu logras esto en todas las cosas cotidianas de tu vida, estas desarrollando la espiritualidad; comprendamos que cada acto que realizamos tanto de pensamiento, sentimiento, verbo y acción, conllevan dentro de ellos una semilla de espiritualidad; pero para que esa semilla florezca, debemos regarla con la compasión y la sabiduría divina; que cada acto en nuestras vidas sea un canto de amor y buena voluntad hacia el mundo que nos rodea.

En la medida que introyectemos esa espiritualidad en nuestras vidas, iremos experimentando cada vez más el sentido de la LIBERTAD, pues aflora nuestro verdadero SER que es el patrón perfecto de VIDA y LIBERTAD.

Recuerda muy bien que las religiones, escuelas espirituales, sectas, grupos, libros y líderes espirituales solamente tienen como función el despertar en ti el deseo por descubrir-te y saber más acerca de tu propia esencia; pero no son los regidores ni dictadores de tu vida ni mucho menos de tu destino; y si pretenden hacerlo, entonces sabe que allí no hay nada que valga la pena para tu vida. Tienes LIBRE ALBEDRÍO, nunca lo olvides.

No me creas nada, compruébalo.

m.eulyon@gmail.com

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