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Sábado, 16 de diciembre de 2017

¿Cómo enfrentar el conflicto de no querer hacer algo?

POR: Blanca Patricia Galindo

 

Estoy en un conflicto total. Una parte de mí dice “sí, hazlo” y la otra dice “mejor no, después”. Podría pensar que es procrastinación –dejar lo importante para otro día- pero es algo distinto, porque a veces va más allá de tratarse de un tema urgente o importante por resolver, como un pendiente laboral.

Pero no, se trata de temas que tienen que ver conmigo, con uno mismo. No sé si te ha pasado, pero a mí sí, y hoy me doy cuenta de que me ha sucedido con más frecuencia de la que pensaba, pero además desde hace mucho tiempo.

Esto se agudizó hace algunos años, dos, tres quizá, cuando en medio de la depresión comencé a “dejarme”. Sí, a dejarme, a ponerme en el último lugar de la lista de cosas qué hacer para tener una vida mejor, una salud mejor, un mundo personal mejor.

Quiero compartir un ejemplo aparentemente sencillo, pero que además de ilustrar lo que vivo, creo que en algún momento le ha sucedido a muchas personas. Durante los últimos 15 años comencé a subir de peso, fue una subida relativamente lenta, hasta hace cuatro años en que entré en una fase de duelo que me llevó a un aumento, ahora sí, acelerado.

Al principio no le di importancia. ¡Qué eran unos kilos de más! Total, todavía entraba bien en mi ropa y mi imagen no era algo que me causara problema. Ahora que comienzo a salir de este proceso de pérdidas, me doy cuenta de que centré todo en comer mucho y moverme poco, ¡una mala combinación!

Y aquí regreso al punto de partida de este texto que hoy te comparto. Hace unos meses comenzó el conflicto interno. Una parte de mí me dice “sal, camina, muévete, haz yoga”. Y otra parte me dice “duérmete otro rato, mañana sales, hace frío, mejor después”.

Podríamos pensar que ambas partes tienen el mismo peso en uno, pero al menos en mi caso no es así. La parte que dice “no” ha tenido una gran influencia, porque aparentemente es más fácil estar como hasta ahora, no sentir incomodidad, no tener frío, no mover el cuerpo porque “¿para qué?”.

Pero hoy, la otra parte, la que dice “hazlo” y está escribiendo esto para compartirlo contigo, dice: “¡basta!”, “haz algo ya”, “¡hazlo por ti”!

Como parte de mi formación en el tema holístico tengo distintas certificaciones como Sana tu vida, donde prevalece el pensamiento positivo y el lograr una mejor calidad de vida. También fui certificada para dar meditaciones de Osho, lo que implica un trabajo interno intenso.

Y si te preguntas como es que con eso –y muchas cosas más- no he logrado salir adelante, te lo puedo responder también: porque para salir adelante HAY QUE QUERER… querer hacerlo.

Decía Albert Einstein que existe una fuerza mayor que la de la electricidad, y ésa es la de LA VOLUNTAD.

Por eso, y porque estoy decidida a comenzar a recuperar mi vida, o como dice mi querida Gina Tager, coach en Psicología de la Alimentación, estoy decidida a Recuperar mi poder.

Te invito a hacer tu parte, a que cuando te sientas lista puedas hacerlo. No, no quiero correr mañana una maratón, pero sí salir a caminar, a dar unos pasos por las calles cercanas a mi casa. El futuro dirá qué más hacer, pero hoy éste será el primer reto para dejar de vivir en ese conflicto que me atormentó por varios años.

Al final, hay algo que debemos tener en cuenta: movimiento en el cuerpo es movimiento en la vida. Para dejar de estar estancada, es necesario dar el primer paso, porque si no es ahora, ¿cuándo?

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